protección colchón

¿Cómo mantener y proteger tu colchón?

El colchón forma parte de los elementos más importantes de la cama y, por consiguiente de los más costosos también. Para rentabilizar la inversión realizada en un colchón, resulta pues acertado conservarlo durante el mayor tiempo posible. Y, todavía mejor, en buen estado. Un simple mantenimiento permitirá favorecer su duración de vida. Aquí tienen unos consejos para mantener y proteger tu colchón

El colchón encima de una base

Lo primero que no se debe cometer es pensar que el colchón puede colocarse directamente encima del suelo. Si en teoría esto puede parecer práctico y económico, la realidad es muy diferente. Es un error imaginar que una base o somier es un gasto inútil. Por su importante papel en el confort, pero sobre todo por su impacto en la higiene del colchón, el somier es indispensable. Para que su colchón se encuentre en condiciones favorables se recomienda encarecidamente asociarlo con un somier. La duración de vida del colchón será superior y el confort del que se beneficia también.

El coste del somier solo será entonces una inversión para conservar durante más tiempo su colchón. Visto con este enfoque, más vale optar por un somier, incluso de gama de entrada, en lugar de tener que cambiar de colchón antes de tiempo.

Proteger su colchón

La ropa de cama no solo se comercializa por su aspecto estético. Igual que las fundas nórdicas, que están destinadas a proteger el nórdico del polvo, la sábana bajera hace lo propio con el colchón. En cuanto compre su colchón, se recomienda encarecidamente asociarle una sábana bajera adaptada, por un lado para evitar dormir directamente encima del colchón y, por otro, para preservarlo. Las sábanas bajeras no son sin embargo los únicos elementos que pueden proteger su colchón. El protector de colchón también cumple esta función. Gracias a una materia impermeable, evita que el colchón se vea afectado directamente por los fluidos.

Ya sea sudor, escape de orina o el vuelco de una botella, el colchón queda así protegido. Cabe destacar que los protectores de colchón son desechables o lavables. Según el modelo que elija, no es necesario desecharlos sistemáticamente tras su uso.

La ventilación diaria del colchón

Para facilitar la duración de vida de su colchón, también resulta primordial garantizar una buena ventilación. Aunque esté encima de una base o somier, como lo hemos indicado anteriormente, también se deben adoptar otros mecanismos. En primer lugar, se recomienda dejar respirar su colchón. Se recomienda, plegar las sábanas al pie del colchón para dejar que se ventile. Esta práctica es tan benéfica para el durmiente como para el colchón. Abrir la ventana, para que el aire de tu habitación se renueve. Tomar la costumbre de hacer esto a diario durante quince minutos, a largo plazo, será muy favorable para tu colchón.

Otra costumbre que se debe adoptar consiste en girar con frecuencia el colchón. Invertir la cara encima de la que duerme cada tres meses, permite evitar que se desgaste demasiado rápido. Gracias a este gesto regular, aumentará de forma significativa su duración de vida.

En caso de compra de un colchón con cara de verano y de invierno, se debe aprovechar el cambio de temporadas para voltear el colchón. Este tipo de colchón ofrece la ventaja de un confort adaptado a cada temporada, en particular gracias a una regulación adaptada de las temperaturas.

Respetar una higiene clásica pero regular

Les damos algunos gestos sencillos pero que se deben repetir obligatoriamente en intervalos regulares para conservar una higiene ideal de su colchón y de su cama en general. Ya sean las sábanas, las fundas nórdicas, el protector de colchón o la sábana bajera, tu ropa de cama se debe lavar regularmente. Para estos elementos parece ser que una frecuencia de lavado bimensual es satisfactoria. Así mismo, con un sudor excesivo durante el sueño, una ducha por la mañana en lugar de por la noche o también desayunar en la cama, son elementos a tener en cuenta al determinar la frecuencia de lavado más adecuada.

Además de poner en la lavadora las sábanas y fundas de protección, pasar el aspirador para quitar el polvo también es importante. Se debe pasar, regularmente el aspirador, delicadamente por el colchón. Una vez a la semana será perfectamente correcto. Si puede regular el nivel de potencia, opte por un nivel bastante bajo para evitar estropear el colchón debido a una aspiración demasiado fuerte, en particular por las costuras.

Tratar su colchón

Hoy en día, la mayoría de los colchones tienen un tratamiento antiácaros y antibacterias. Aunque algunos tipos de colchón se beneficien naturalmente de estas propiedades, como los colchones de látex, otros han recibido tratamientos químicos. Los colchones de látex también se benefician de propiedades hipoalergénicas: por ello convienen perfectamente a las personas sensibles a las alergias.

Para los colchones cuyos componentes no disponen naturalmente de propiedades antibacterianas, se les aplica tratamientos. Como ejemplo, podemos mencionar el proceso Purotex. Este tratamiento permite limitar la proliferación de los ácaros gracias a la acción de micro-organismos vivos, llamados probióticos.

La principal ventaja de este tratamiento es precisamente el hecho que se basa en estos elementos naturales vivos. Su modo de actuación es diferente de otros tipos de tratamiento, ya que no rechaza los ácaros sino que los elimina. Por otro lado, estos micro-organismos se regeneran y se reproducen rápidamente, lo que hace del tratamiento Purotex una solución más eficaz y más duradera que la de los tratamientos químicos. La eficacia de los tratamientos químicos puede disminuir, ya que con el paso del tiempo las bacterias se adaptan y presentan una mayor resistencia.

Recuerda

  • Colocar el colchón directamente encima del suelo va a acortar su duración de vida, en particular por motivos de higiene. Resulta siempre importante asociar el uso de un colchón con el de un somier.
  • Además de su función estética, la ropa de cama sirve para proteger los elementos que constituyen la cama. Para proteger el colchón a la vez del polvo y de los fluidos corporales, se recomienda utilizar un protector de colchón y una sábana bajera.
  • A diario, poner la ropa de cama al pie del colchón para ventilarlo va a ser benéfico para éste y para el usuario.
  • Girar el colchón cada trimestre va a permitir relentizar su desgaste.
  • Además de lavar con frecuencia la ropa de cama (cada dos semanas), pasar el aspirador delicadamente por el colchón le va a asegurar una buena higiene.
  • Los colchones están en su mayoría tratados contra los ácaros y las bacterias.
  • Las personas sensibles a las alergias optarán por colchones de látex por sus propiedades hipoalergénicas.

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