Cabeceros

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El cabecero o cabezal de cama es el toque final que aporta a una habitación el estilo y un ambiente acogedor. Pero su papel no es solo decorativo, también permite aislar la cabeza del durmiente de la pared. Esto añade un confort adicional a una casa, cuando la cama está colocada contra la pared, desprendiendo un frescor que puede perturbar a las personas sensibles al frío, cuando duermen. El cabezal, no solo va a proteger al usuario del frió de la pared y de cualquier riesgo de golpe contra ésta, sino que también va a proteger la pared de las huellas o manchas susceptibles de aparecer, tras muchas noches. Los modelos de cabeceros varían también en colores, materiales, formas y dimensiones. El cabecero se debe elegir evidentemente en función de las dimensiones de la base o somier utilizado y de la altura total de la cama. Para que el efecto sea logrado en la habitación, el objetivo es que tanto las proporciones como el diseño de la cama y del cabezal hagan juego. El Gigante del Colchón comercializa cabezales tapizados con tejido o estilo piel, con distintos diseños.

 ¿Por qué comprar un cabezal?

Es sin duda la primera pregunta que podemos plantearnos cuando mencionamos esta parte de la cama. La utilidad de un cabecero se encuentra en el confort. Evita en primer lugar que nuestra cabeza se golpee contra la pared al dormir, algo no resulta muy agradable. Pero el cabecero también se aprecia porque permite evitar entrar en contacto con una pared fría. Al servir de barrera entre la temperatura confortable que nos calienta debajo del edredón y la pared helada que nos da escalofríos, el cabecero encuentra aquí un interés real.
Al elegir integrar un cabecero o cabezal a tu cama, se ofrece un mayor confort. Es efectivamente más agradable apoyarse confortablemente en un mullido cabecero, en lugar de colocar la espalda en una pared dura. Así te puedes apoyar libremente para tus lecturas favoritas o trabajar estando confortablemente instalado.

Con el paso del tiempo la pared puede recibir golpes o mancharse debido a gestos torpes. El cabecero pretende también proteger la pared. Optando por un cabecero, evitaras eventuales golpes en la cabeza, pero sobre todo retoques de la pintura o del papel pintado encima de la cama, para ocultar rastros de bolígrafo, suciedad o salpicaduras de café.

Los motivos por optar por un cabecero no se limitan sin embargo a esto. También podemos mencionar el hecho de que impide a nuestros diversos cojines, almohadas o edredones acabar por el suelo, cuando nuestros sueños nos han hecho recorrer la cama de punta a punta. Por fin, el cabecero tiene por supuesto un interés decorativo. Ya sea tapizado con tejido, madera o polipiel, permite a cada cual personalizar su cama y disponer a la vez de diseño y de confort.

¿Qué cabecero tapizado con tejido elegir?

Por su aspecto decorativo, el cabezal es el objeto de una importante diversidad de modelos. Como ya lo hemos mencionado, esta diversidad se encuentra tanto en los materiales utilizados, como en los colores, motivos y formas que puede tener.

Los cabezales tapizados con tejido son, de forma general, en los que la creatividad es mayor. Encontramos en particular cabezales bordados, con encajes o tejidos que responderán a todo lo que desee. Estas calidades no se encuentran en los cabezales de piel, como el modelo Chester. En cuanto al precio, existen modelos más bien básicos, de gama de entrada alrededor de 100 o 300 euros. Los modelos más trabajados se pueden conseguir hasta 500 euros, dependiendo de su medida.

El Gigante del Colchón ofrece modelos de cabezales tapizados con tejido Dune, Riggel, Puntos y Lisso. Por ejemplo el cabecero Boosflex Lineas está disponible en cinco anchuras, con una cómoda altura de 120 cm. Sobrio y contemporáneo, este cabezal está disponible a partir de 168 euros, para una calidad de gama alta, y duradero con paso del tiempo. Se presenta en varios colores según los gustos y el estilo de la habitación.

¿Un cabecero de aspecto piel en qué habitación?

El aspecto piel o polipiel combina perfectamente con cualquier tipo de habitación. Depende más del efecto que queremos obtener, el que nos interesemos por diversos criterios. En primer lugar, indicaremos que el aspecto piel se recomienda más si quiere modernizar su habitación. Por su efecto chic y sobrio, permite efectivamente aportar un toque de diseño a su habitación a la vez que se conserva su primer destino: el confort.

De forma general, encontramos más el aspecto piel en las habitaciones de los padres, en particular porque ofrece un estilo relativamente de diseño y cuidado. Este tipo de efecto no conviene realmente a habitaciones de niños en cuya decoración no será realmente armonioso por un lado, y por otro en estas habitaciones el revestimiento se puede estropear, lo que no da la mejor impresión. Además, un cabecero de aspecto piel se asocia en general con un marco de cama que también tiene este aspecto, para crear una especie de armonía entre los diferentes elementos. De modo que recomendaremos la asociación de un cabecero de piel con un somier tapizado de polipiel Bering o canapé abatible de polipiel Bering

¿Cual es el material para un cabecero de aspecto piel?

Los cabeceros de aspecto piel se realizan principalmente con piel de imitación. Este material ofrece la ventaja de ser mucho más barato que la piel. También requiere un mantenimiento mucho menos exigente, en particular gracias a una capa de PVC que lo cubre. Para mantener los cabezales de aspecto piel, basta en general con pasar un simple trapo ligeramente humedecido para que desaparezcan las huellas eventuales.

La piel de imitación es además un material sintético realizado a partir de fibras naturales o sintéticas. El cabecero no es pues un trofeo de caza. Distinguimos además algunas diferencias notables en cuanto al aspecto entre piel y piel de imitación. La piel se nota más rugosa al tacto, mientras que la piel de imitación se diferencia por una superficie más lisa. En cuanto al efecto visual, también podemos notar una diferencia en el brillo que presenta la piel de imitación, la piel natural siendo más mate.

Además de la piel de imitación, otra alternativa son los productos fabricados en PU, es decir una mezcla de poliéster y de algodón. Como en el caso de la piel de imitación, este material ofrece la ventaja de permitir una limpieza sencilla y rápida del cabecero.
En cuanto al presupuesto, también es una alternativa interesante. Encontramos precios sensiblemente parecidos a los la piel de imitación, sin embargo variables según los modelos y los fabricantes.

Ejemplo de cabecero de aspecto piel

Para elegir tu cabecero de aspecto piel, existen productos muy diversos. Existen muchos modelos que destacan por sus dimensiones, colores y formas. Los precios también son muy variados. Ya que los modelos con productos de gama de entrada están en general disponibles a partir de un centenar de euros, y modelos de gama alta pueden superar el umbral de los 1.000 euros.

El modelo de cabecero Bossflex Capitonné Bering mide 120 centímetros de altura y está disponible en seis anchuras, a partir de 246 euros. Con su diseño acolchado, esta cama recuerda el lujo de los grandes hoteles. Para combinar con todos los estilos de habitaciones, el cabezal Capitonné Bering se presenta en veinte colores modernos y clásicos, para todos gustos.