Somier Articulado

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Se trata de una categoría particular de somieres que se distinguen por su utilidad y las opciones que ofrecen. Los somieres articulados tienen como objetivo permitir una multiplicidad de usos. De forma general, el somier articulado o a veces llamado somier electrico, sigue siendo estéticamente menos presentable que su homólogo tapizado. Existen no obstante diferentes tipos de somieres articulados. Aquí tenemos un explicativo de las diferentes gamas y sus ventajas respectivas.

Comprar un somier articulado

Los somieres articulados manuales son los tipos más antiguos de somieres articulados. Se trata en efecto de los primeros modelos que han permitido a las personas poder adoptar una diversidad de posturas con el mayor confort. Frente a este éxito, los modelos se han desarrollado y han permitido mejorar, con el paso del tiempo, la calidad del confort ofrecido. Parece natural mencionar los beneficios que ha aportado esta categoría de somieres.

En primer lugar, podemos indicar el destino sanitario de estos somieres. Los somieres de articlados, aunque en la actualidad estén más abiertos a usos diversificados, siguen siendo sin embargo productos para camas que se asimilan a menudo con un uso médico. Mediante las diferentes posturas que ofrecen, permiten efectivamente aliviar los dolores de espalda y los problemas de circulación sanguínea que sufren algunas personas. Gracias en particular al uso de un mando es posible controlar la inclinación del respaldo, así como la altura que queremos para la parte inferior del somier, para realzar las piernas de forma más o menos importante. Aunque algunos presenten el aspecto manual como un inconveniente, permite sin embargo a este tipo de somieres ser independientes de toda instalación eléctrica. En este sentido, este producto presenta la ventaja de poder ser instalado en cualquier lugar. Así mismo, ocupa menos volumen lo que puede ser el inconveniente en los somieres articulados eléctricos, igual que todos los cables que pueden ir conectados. Se trata pues de una ventaja nada despreciable. Por la dimensión minimalista y la calidad del confort que ofrecen, los somieres de relajación manuales se presentan como una alternativa interesante. Aunque las prestaciones de estos somieres sean más limitadas que la gama de opciones que ofrecen los somieres eléctricos, el precio también es un argumento interesante.

Los somieres articulados eléctricos

Este tipo de modelos ha conocido un auge particularmente importante estos últimos años, en particular gracias a las evoluciones técnicas. Como en el modelo Bossflex Inmotion, estos somieres han seducido a muchos clientes por el confort y la practicidad que aportan a los enfermos y a las personas mayores, pero también de forma general a las personas que pasan más tiempo en la cama para leer, mirar la tele o eventualmente comer. El confort está garantizado en varios puntos. En primer lugar, cabe mencionar los dolores lumbares, que los múltiples niveles de inclinación de los somieres ayudan a reducir. Las personas disponen de un amplio abanico de posiciones que les permite optar por la postura más favorable para ellas. Pero este confort también pasa por la facilidad con la que es posible cambiar de posición. Los modelos de somieres articulados eléctricos se benefician de mandos a distancia, en mayoría dotados de una tecnología inalámbrica que limita las incomodidades, y ofrecen a las personas la posibilidad de adaptar la posición de su somier sin ningún esfuerzo. La ventaja tecnológica también se encuentra en los motores. Según los modelos hay dos o cuatro y aseguran la movilidad del somier de relajación a la vez que se desplazan en total discreción. Además, para evitar un fallo causado por un corte de electricidad, algunos modelos de somier integran incluso una batería de emergencia, ofreciendo una autonomía suficiente para paliar eventuales fallos de la red eléctrica.

Para facilitar el uso de estos somieres y ofrecer un confort cada vez mayor, también es posible, en algunos modelos, configurar los distintos motores para que actúen simultáneamente. Las partes superiores e inferiores del somier se articulan entonces al mismo tiempo, para obtener la posición deseada de forma más rápida.